1. La Educación Musical debe comenzar por el canto, ya que éste es la actividad básica y fundamental para desarrollar la audición y la afinación. A partir del descubrimiento de la propia voz, el alumno desarrollará la sensibilidad ante el hecho sonoro y la capacidad creativa. • Ya desde las primeras etapas, los canturreos repetitivos o nanas que acompañan a la acción de mecer al bebé, ejercen en él una importante y necesaria influencia. • Es importante en esta época hablar al bebé con voz suave y aportándole variantes en los timbres (onomatopeyas, chasquidos, silbidos, voz de falsete, etc.), y todas las variantes rítmicas e inflexivas del lenguaje. • A los niños de esta edad les gusta oír a la madre los mismos sonidos y sílabas que él va aprendiendo. Así se establece una especie de diálogo en lo que va siendo “su” lengua. • En esta fase de preaudición se está formando la memoria musical a base de repetir muchas veces pequeñas y sencillas melodías acompañadas de movimie...