miércoles, 29 de abril de 2009

ORFF-SCHULWERK

"Orff-Schulwerk" no es un método en el sentido estricto de la palabra, sino que es una obra didáctica en la cual se sugieren determinados procesos, materiales y direcciones donde lo más importante es el niño. Es muy importante que el niño siempre esté interesado por este aprendizaje, para lo cual los comienzos son muy elementales, dinámicos, activos y vivos, pues según Orff, "cuanto más sencilla es la expresión, más directo y poderoso es el efecto".

La Música, en el trabajo Orff hay que entenderla como un todo: sonido, movimiento, danza y lenguaje, teniendo muy en cuenta la improvisación. Cada elemento de la música (ritmo, melodía, armonía, timbre, forma), primeramente reducido a su más simple expresión, será aceptado, vivido y estudiado según su formación y desarrollo, a través de actividades musicales, tales como la audición, la interpretación y la improvisación, y con medios expresivos como son el cuerpo, la voz y el instrumento.

Orff-Schulwerk potencia la inquietud pedagógica en el profesional y le lleva a probar nuevas propuestas e investigar posibilidades, lo que lo mantiene en constante expansión.

Sus aspectos principales son los siguientes:

- Juego y creatividad. A través del juego se ponen de manifiesto las posibilidades creativas de los niños y niñas, que juegan con palabras, ritmos, sonidos, instrumentos, movimientos de manos y pies, voces, etc.

- Ritmo. Es el punto de partida. Asociado a la palabra y a la frase, se simplifican los ritmos más complicados. Asociado a las percusiones corporales, se agrega el elemento de la coordinación motriz. La forma de introducir este elemento puede ser muy variada, en forma de eco, pregunta-respuesta, canon, polirritmias, etc.

- Melodía. En la opinión de Orff la melodía pentatónica es la que mejor se adapta para que cada niño encuentre su propia modalidad expresiva, sin correr el riesgo de caer en la simple imitación de los ejemplos de la música más evolucionada.

- Armonía y acompañamiento. Cuando los instrumentos de percusión de láminas tocan en pentatónico de forma libre, se produce una simultaneidad de sonidos muy interesante, porque el niño va acostumbrando su oído a diferentes tipos de sonoridades más o menos consonantes. En el Orff-Schulwerk se utilizan el ‘bordón’ y los ‘ostinatos rítmicos’.

- Textos. Decía Orff, “antes de cualquier ejercicio musical, ya sea melódico o rítmico, existe el ejercicio de hablar”. El lenguaje hablado posee una gran variedad de esquemas rítmicos, y una gran riqueza expresiva, no incidiendo en los significados de los textos sino en todas las posibilidades musicales y expresivas de la palabra hablada. Pequeños textos como retahílas, refranes, pregones, pequeñas historias de significado lírico, dramático, humorístico; pueden ser el germen de multitud de actividades.

- Movimiento y danzas elementales. La necesidad de movimiento y la vitalidad del niño son aprovechadas en este sistema, ya que supone una fuente enorme de actividades musicales. Se considera muy educativo el aprendizaje de danzas populares, no sólo de nuestra región. Cuando sea posible, es recomendable el empleo simultáneo a la danza de la voz o la flauta de pico (en movimientos lentos), o de algún instrumento de percusión.

- El instrumental Orff. Orff proponía utilizar instrumentos corporales (palmadas, pitos, golpes en las rodillas, en el suelo con los pies) y de pequeña percusión (pandero, claves, sonajas, maracas, cascabeles, güiro, caja china, xilófonos, metalófonos, carillones, timbales). Otro instrumento propuesto por Orff es la flauta dulce o de pico. En el uso de estos medios se pueden introducir variantes tímbricas y combinación entre ellos.

¿Por qué música? Necesitamos una educación así...

Noticia emitida en canal CUATRO.

Posted by AMIPA CEIP SON SERRA on Domingo, 27 de diciembre de 2015