lunes, 14 de abril de 2014

RESUMEN DEL ARTÍCULO “MÚSICA Y CREATIVIDAD, ALGO MÁS QUE UN LENGUAJE DE EXPRESIÓN Y DE COMUNICACIÓN”, PILAR LAGO (2006).

Desde el siglo XIX se ha venido señalando la enorme importancia del desarrollo de la creatividad en la formación y educación de la persona. El objeto en este artículo es valorar en qué medida se ha desarrollado esta capacidad en cada uno de nosotros.

Algunos autores de diferentes escuelas y corrientes han presentado a la creatividad como “una necesidad innegable y una invitación propuesta hacia la libertad de expresión en el desarrollo de una obra de arte”.

Éstos mantienen los importantes beneficios que conlleva, tanto en su rendimiento y conocimiento académico como en aspectos más profundos de su personalidad, fundamentalmente si este aprendizaje se desarrolla desde los primeros años de vida, provenientes, posiblemente desde el útero materno.

Concepto que ha sido investigado por múltiples escuelas que valoran de diferente manera los complejos momentos y estados emocionales por los que pasa la persona que realiza un acto creativo.

Tal y como cita el artículo, ”crear y componer podría parecer lo mismo”,  pero no es así, ya que hay compositores que no crean necesariamente.

Para incentivar la creatividad en los más pequeños es importante solidificar bien las bases y potenciar sus capacidades desde que son un feto. Dependiendo de la etapa en la que se encuentre el niño/a su creatividad musical variará. Según Lago (2003, p.76) son cuatro:

IMITACIÓN. Es un primer momento o encuentro con el aprendizaje. Esto suele ocurrir en los momentos de su escolarización en la Guardería o Escuela Infantil (2-3 años), donde el niño repite casi de forma constante los ejemplos recibidos a través de las profesoras o cuidadoras. Aunque también puede aparece, de manera aislada algún niño con capacidad natural de inventar, pequeña iniciativa a la que se puede denominar IMPROVISACIÓN.

IMPROVISACIÓN. Es el momento en el que el niño deja de imitar para hacer pequeñas aportaciones, lo que le permite disponer de una mayor autonomía musical, tanto individual como grupal. Esta autonomía no aparece en todos los niños o personas a la misma edad, ni en el mismo momento de desarrollo evolutivo. La mejor manera de fomentarlo es no cortando las respuestas espontáneas de los niños, sino estimularlas siempre dentro de un aprendizaje musical creativo. En este segundo nivel, también se va concretando la idea de TIMBRE, RITMO, MELODÍA, etc.

EXPERIMENTACIÓN. En este período, el niño, de forma espontánea manipula diferentes timbres instrumentales y busca nuevas fórmulas de expresión para sentirse CREADOR de pequeñas melodías al principio a cosas más comprometidas posteriormente. La aparición de la ARMONÍA como el último de los pilares fundamentales de la música aporta una enorme riqueza al creador.

CREACIÓN. Es el momento en el que alcanzan un conocimiento musical que les va señalando caminos y abriéndole muy diferentes puertas creativas. Ahora no solo “manipula sonidos, sino que “funde y mezcla” ritmos y culturas de muy diferentes paisajes sonoros.

¿Por qué música? Necesitamos una educación así...

Noticia emitida en canal CUATRO.

Posted by AMIPA CEIP SON SERRA on Domingo, 27 de diciembre de 2015